¿Cómo sería si podríamos practicar democracia de otra manera?
¿Qué pasaría si podríamos practicarla mejor?

Éstas son las preguntas que hacemos a los estudiantes mientras les ayudamos a usar sus propios gobiernos estudiantiles (centros de estudiantes) para experimentar y desarrollar formas innovadoras de democracia. En vez de convocar a elecciones por votación – una práctica dominada por los estudiantes más carismáticos y populares – los jóvenes en nuestros proyectos han elegido a sus representantes por sorteo – dándoles a todos y todas la misma posibilidad de participar, aunque sean tímidos o menos conocidos. Para no seguir con el mismo grupo pequeño de representantes todo el año, estos estudiantes practican una rotación para involucrar directamente a más de ellos. En vez de una jerarquía rígida con presidente, vicepresidente, tesorero, etc., estos estudiantes han trabajado como iguales en equipos horizontales.

Todos estos cambios han resultado en gobiernos estudiantiles más justos, incluyentes y representativos. La experimentación también ha proporcionado a los estudiantes una educación única e integral, desarrollando no solamente sus capacidades como ciudadanos sino también una perspectiva crítica y creativa sobre qué significa democracia. Actualmente, Democracia En Práctica esta comenzando un nuevo proyecto, llevando estas prácticas y todo lo aprendido y expandiéndose a un nuevo colegio: la Unidad Educativa “R.V.” en Cochabamba, Bolivia.

Después de ver nuestro trabajo, la directora de este colegio quería que trabajáramos con sus estudiantes y nos invitó a conocer a los profesores y hablar con ellos sobre el proyecto. Más allá del entusiasmo de la directora, este colegio nos llamó la atención porque presenta distintas oportunidades y desafíos para nuestra experimentación y aprendizaje continuo. Los estudiantes de la U.E. “R.V.” son mayores que los de la escuela de primaria donde trabajamos en el campo, y generalmente tienen más tiempo para dedicar a las actividades extracurriculares como el gobierno estudiantil que los del colegio nocturno en el que hemos trabajado aquí en la ciudad. Estas diferencias nos permiten profundizar nuestra enseñanza respecto al liderazgo y el trabajo en equipo. Además, este nuevo colegio es más grande que los otros y estamos entusiasmados para adaptar estas prácticas para que funcionen a una escala más grande.

Una vez recibidos los aportes y el apoyo de los profesores, presentamos el proyecto a los estudiantes curso por curso. Nos gustó la participación de Richard en esta fase, compartiendo su experiencia como ex-miembro del Gobierno Estudiantil del colegio nocturno. Al terminar las presentaciones, estábamos listos para la primera elección por sorteo. Un varón y una mujer fueron elegidos de cada uno de los seis grados para formar un consejo de doce estudiantes. Como es un gobierno rotatorio, estos doce representantes trabajarán en equipo por tres meses de gestión antes de administrar el próximo sorteo en el que se elegirá a nuevos estudiantes. 154 jóvenes participaron en la primera elección por sorteo – muchos más que los 10-20 que típicamente postulan como candidatos en elecciones de estudiantes por votación. ¡Fue muy emocionante ver cuán extendido fue el deseo de participar!

Ahora que se ha concluido la primera elección y se ha formado el gobierno estudiantil, nos queda el proceso intensivo de dar a los nuevos representantes las herramientas, orientación y capacitación que necesitarán para tener éxito – no solamente en sus iniciativas como gobierno sino también en su desarrollo personal como ciudadanos activos y eficaces. Durante los siguientes meses, continuaremos dando una mirada al interior de este proceso y al avance del gobierno estudiantil, ¡así que estén atentos!